¿Cristianismo sin el Evangelio?

Por: Peter Youngren
De: June 2009
Encontrado en: El evangelio de la Gracia Editorial

El encabezado parece contradictorio. ¿Sera posible vivir un cristianismo sin el evangelio? Esto depende de cómo definamos el cristianismo. Si ser cristiano es ser salvo, ser nacido de nuevo y seguir a Cristo entonces no puede existir el cristianismo sin el evangelio. Pero, de otra manera si vemos el cristianismo como una herencia cultural o una doctrina religiosa, entonces es cuando no hay espacio o necesidad del evangelio.

Escuchamos mucho estos días sobre amenazas contra los cristianos, vemos una sociedad secular occidental con leyes que degradan a la biblia, mientras que en otros lugares se dan grandes avances en el islam como la fuerza religiosa más cercana al cristianismo. Tenemos que animarnos a pelear contra estas falsas ideas que exige el cristianismo secular si queremos que el cristianismo sobreviva. Libros, revistas y artículos son publicados y sermones son predicados que muestran un mundo negativo alrededor nuestro. Tenemos que pelear en contra de la inmoralidad, la corrupción y la secularización. La solución de acuerdo a muchos escritores es lograr tener más unidad entre los cristianos, más guerra espiritual, más acuerdos entre las iglesias para que entonces el avivamiento pueda llegar. 

Si el cristianismo es sobre tradición y cultura occidental entonces tenemos los principios de un Judío-Cristianismo, que de acuerdo a nuestro razonamiento es lo correcto. Pero este deja muy pocas expectativas de fe en el poder del evangelio. Si el cristianismo solamente tuviera que ver con nuestros esfuerzos para unirnos y pelear contra el diablo, entonces, ¿qué es realmente el cristianismo? De hecho, para esos que cuestionan la sobrevivencia del cristianismo, están simplemente reflejando su falta de entendimiento del evangelio. Para esos que creen en el poder del evangelio no están preocupados en la sobrevivencia del las formas religiosas, sino solo en que el evangelio tenga un “fluir natural.” Sabemos que el evangelio es el poder de Dios que debe de predicarse en todas las naciones (Mateo 24:14). Si solamente se le da espacio al evangelio, este contiene la vida de Dios que lo hace prevalecer.

Lo importante es ser nacido de nuevo otra ves

El cristianismo sin el Evangelio no es de ninguna manera cristianismo y no vale la pena pelear por él. La palabra griega “evaggelio” quiere decir “buenas noticias” o “dadivas bendecidas”. ¿Cuál es el mensaje de las buenas noticias y de las dadivas bendecidas entonces? Quiere decir que Dios estaba en Cristo para poner el pecado del mundo en Jesus; el mundo fue reconciliado con Dios atraves de lo que Jesus hizo en la cruz (2 Corintios 5.18-19; Romanos 5.10). Jesus resolvió el problema del pecado de la humanidad - El murió y resucito. El ahora vive, y todos los que le reciben se les da el poder de ser llamados hijos de Dios. Cuando nosotros dejamos de ser autosuficientes para recibir las buenas nuevas de lo que Jesus ha hecho, es ahí cuando nacemos de nuevo. Los que reciben a Jesus se convierten en nuevas creaturas; la naturaleza de la justicia y amor de Dios vienen a nosotros. Luego el evangelio con el poder victorioso que tiene en si mismo transforma a los individuos y a la sociedad.

No estamos peleando por una tradición o herencia cultural – es el evangelio por lo que estamos peleando

La gran pregunta es si ya nacimos - de nuevo, o no. El mensaje de gracia es simple y ofrece al mundo entero a recibir lo que Jesus ha hecho. Y cuando lo recibimos, somos recipientes para una nueva vida. Los Musulmanes necesitan nacer de nuevo, los Budistas, los Ateos y especialmente los Cristianos necesitan nacer de nuevo. No estamos peleando por una tradición o herencia cultural – es el evangelio por lo que estamos peleando.

Nuestra esperanza con la Red de Gracia Global

Nuestra esperanza con La Red de Gracia Global es que muchos alrededor del mundo se levanten en contra de toda religión que está enfocada en protagonismos humanos. Ni la sabiduría humana ni el legalismo traen poder en ellos. El poder está en las buenas nuevas.

La palabra importante es “Evangelio”. Hasta donde sabemos Jesus nunca uso la palabra “Cristianos” o “Cristianismo.” De hecho el hablo mucho del Evangelio. Pablo, Pedro y los otros discípulos continuaron con el mismo estilo. Nosotros, por otro lado, escuchamos poco del evangelio, pero mucho de la defensa del Cristianismo. Puede ser que un enfoque renovado en el tema de que ”Dios amo al mundo de tal manera que dio a su único hijos Jesus, para que todo aquel que en el creyera no se perdiera mas tuviera vida eterna”(Juan 3:16). Esto llevaría a que sobrevivieran los verdaderos cristianos y la salvación del mundo.

Moviendo el pulpito de Sinaí al Gólgota

En esta edición de carta noticia veremos el tema de “mover los pulpitos de Sinaí al Gólgota.” Gólgota representa el evangelio y Sinaí representa el legalismo y todo lo relacionado con el protagonismo orientado a la religión. Mientras el pulpito este en Sinaí, estaremos predicando los requisitos y reglas, que necesitan ser añadidas para que Dios se mueva. Cuando predicamos de Gólgota estaremos declarando el trabajo terminado de Jesucristo, con quien nos identificamos en su muerte y resurrección.

¿Quien esta predicando en tu iglesia este Domingo?

En nuestros seminarios yo frecuentemente le pregunto a los pastores: ¿Quien estará predicando en su iglesia el siguiente Domingo? Después yo les cuento la historia del hijo prodigo y por un momento me imagino: ¿Qué hubiera pasado si el papa no hubiera estado esperando al hijo, viendo cuando regresaba, y hubiera sido el hermano mayor el que estaba ahí en la puerta cuando el regreso? ¿Qué mensaje le hubiera dado el al hijo prodigo? De seguro no le hubiera dado beso, ni abrazo, ni becerro gordo, ni anillo, ni fiesta. Ahora imagínate las palabras del hijo prodigo, ”No merezco ser llamado tu hijo”, Cualquiera que hubiera tenido la posición del hermano mayor hubiera actuado igual: ”De seguro ni el mismo se sentía merecedor de estar en la casa de su padre. No, tu vas a estar con la servidumbre hasta que veamos que tu arrepentimiento es de corazón sincero.” Imagínate, que triste. De seguro el hijo prodigo hubiera respondido: ”Si, yo sé, que no soy merecedor; soy un bueno para nada; no merezco ni estar con la servidumbre.” Si puedes ver la historia te darás cuenta que el papa del hijo prodigo ni siquiera preparo un sermón largo para decírselo a su hijo. El Padre representaba Gólgota, mientras que el hermano del hijo prodigo representaba el Sinaí. ¿Quien esta predicando en tu iglesia este domingo? ¿Es el hermano mayor del hijo prodigo, predicando la ley de Moisés quien constantemente resalta, exalta, da prioridad a las fallas humanas como enfoque? ¿Hace un continuo énfasis en porque la gente no sana, porque las familias no son salvas y porque el avivamiento no llega? ¿Constantemente habla de cinco pasos, siete pasos, doce pasos, o veinticinco pasos para poder llegar a conquistar la victoria desde su pulpito? De ser así el que predica es el hermano mayor con un mensaje de Sinaí. Cuando predicamos de Gólgota, es el padre magnifico y amoroso con brazos abiertos dando la bienvenida al hijo que estaba perdido. El mensaje de Sinaí no tiene poder para cambiar vidas; de hecho provoca a la gente a que tenga deseo de pecar. El mensaje de Gólgota transforma vidas.

El Cristianismo de Sinaí es un Cristianismo sin Evangelio. Movamos nuestros pulpitos a Gólgota. Este es el mensaje que transformo al mundo hace 2000 años, y que cuando lo predicamos, este tendrá el mismo efecto otra vez.

Por: Peter Youngren

As founder of World Impact Ministries, Celebration Bible College, Way of Peace and the Celebration Churches in Toronto, Hamilton and Niagara, Canada, Peter is committed to equipping believers to fulfill their purpose before the return of Jesus Christ.

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