Fe o Creencia Mental

Por: Peter Youngren
De: March 2009
Encontrado en: Gracia y fe
Un camión lleno de creencia mental producido por esfuerzo y afán humano va a producir nada de Dios en nosotros, pero una cucharadita de Fe en Jesús moverá montañas cada vez que sea necesario.

 

Existe una gran diferencia entre la creencia mental y la fe real. La creencia mental es algo natural, la cual surge por estarle repitiendo a nuestra mente que las cosas son así. La fe verdadera es algo sobrenatural. Esta mueve montañas y solamente se encuentra en Jesús.   

Los cuatro evangelios nos dan muchos casos para estudiar la gran comparación que existe entre la creencia mental y la verdadera fe. Mateo capitulo 17 comienza con Jesús y 3 de sus discípulos en la montaña de la transfiguración. Cuando ellos bajan de la montaña. Jesús rápidamente encuentra dolor y sufrimiento humano. Leamos, “Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: 15Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. 16Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar.” (Mateo 17: 14-16).       

¿Puedes ver la desesperación? Es obvio que los discípulos de Jesús creían en sanidad, de otra manera ellos no hubieran tratado de curar al muchacho. El papa del enfermo de seguro también creía en un milagro - poder de Jesús, porque después el dijo, “E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.” (Marcos 9:24).     

No sabemos todos los detalles, pero si podemos imaginar bien a los discípulos juntándose alrededor del muchacho mientras que el rodaba por el piso, arrojando espuma por la boca. Probablemente ellos rechazaron el ataque del diablo o le pidieron a los demonios dejarlo pero nada sucedía. De seguro trataron de orar rápidamente, intercediendo y rogando a Dios por respuesta. A la mejor animaron al papa del muchacho a que creyera mas fervientemente en el milagro, y que fuera responsable de que hubiera más fe en él y en la de su hijo. ¿Acaso los discípulos trataron de discernir la causa de la enfermedad del muchacho? De seguro ellos investigaron cual había sido la causa por la que los demonios empezaron a oprimir al muchacho y su familia. No sabemos exactamente como ellos trataron de curar al muchacho, pero lo que sí sabemos es que si intentaron hacerlo. Ya después de toda la oración, reprensión y llanto fue hecho a Dios el resultado fue deprimente. El muchacho seguía igual de enfermo. Muchos concluyen que no era la voluntad de Dios sanar a este muchacho. Sabemos que este no era el caso porque cuando Jesús llego, el dijo, “Traédmelo acá.” (Mateo 17:17) Después de una corta conversación con el padre, Jesús sano el muchacho. La acción de Jesús prueba que si era la voluntad de Dios sanar al muchacho.         

Después, los discípulos se preguntaban sobre aquello que habían visto y porque ellos no pudieron curar al muchacho. A lo que Jesús explicó, “Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.” (Mateo 17:20). 

Un camión lleno o una cucharadita

¿Puedes ver la diferencia entre creencia mental y la fe que mueve montañas? Los discípulos ejercitaron la creencia mental. No podemos cuestionar eso! Ellos creían en sanidad, de otra forma no hubieran intentado curar al muchacho. Jesús les mostró que si ellos tenían la fe verdadera en lugar de la creencia mental, ellos solo necesitarían fe del tamaño de un granito de mostaza para que el milagro hubiera tomado lugar.   

Un billón de dólares de creencia mental y nada sucederá, contra solamente un penny de fe verdadera – la fe de Dios y nada será imposible.   

Lo que nosotros llamamos “fe” muchas veces es solo creencia mental o “convencimiento mental.” La gente puede decir rápidamente “estoy sano”, “estoy sano”, “estoy sano”, “recibí el milagro”, recibí el milagro”, pareciera que si repiten muchas veces esa frase entonces convencerán a su propia mente de ello para entonces recibir el milagro. 
   
La fe que Jesús da, La fe de Dios, es viva, vibrante y poderosa. Nunca reduzcamos la fe real a “5 pasos”, “10 llaves”, “7 conclusiones”, o “10 secretos”, La fe en Jesús no puede ser reducida a principios o “escalones.” La fe de Dios es mucho más que afirmar una doctrina; es la energía de Jesús mismo fluyendo a través de nosotros. La fe verdadera no es una condición de nuestra mente, sino que es la divina gracia de Dios. 

Un camión lleno de fe mental producida por esfuerzos y afanes humanos no va a lograr nada para nosotros, pero una cucharadita de fe en Jesús moverá montañas cada vez que se use. Las buenas nuevas es que Jesús hizo que esta fe estuviera a nuestra disposición. Tu solamente tienes que acercarte a él, recibiéndole en tu corazón, y usar el nombre de Jesús cada vez que lo necesites. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;” (Juan 1:12) Todo ya está incluido en El, “EL”, y “Sus.” El hace el trabajo y nosotros recibimos Sus beneficios.   

Solo como yo soy

Yo no puedo jactarme de ninguna cosa sobre mí mismo, incluyendo el fanfarronear de mi fe. En cambio, yo sencillamente puedo pedir a Dios por su misericordia.

En cada cruzada de Billy Graham mientras se hace la invitación para recibir a Cristo el coro canta, “Así como soy sin clemencia alguna, pero porque la sangre fue derramada por mi”. Me encantan esas palabras, “sin ninguna clemencia.” Eso quiere decir que no podemos jactarnos de ninguna cosa sobre nosotros mismos, incluyendo el fanfarronear de nuestra fe. En cambio, sencillamente podemos pedir a Dios por su misericordia.       

Recuerdas aquella reunión de oración en el templo de Jerusalén cuando un publicano estaba orando en la parte de atrás pidiendo a Dios por su misericordia, mientras que un fariseo al frente del santuario se auto justificaba agradeciendo a Dios por no ser como “otros pecadores”. ¿En qué zapatos te gustaría estar: en los del publicano pecador o en los del fariseo que se auto justificaba? No existe bendición cuando venimos a Dios para presentarle nuestro currículo, sin embargo su misericordia y gracia fluyen gratuitamente cuando venimos a el “sin clemencia alguna”. Todos nuestros intentos mentales de fe nos harán aprovechar nada. Mientras que al venir a Jesús sin nada de nuestra parte hace que la puerta del fluir del amor y de la   misericordia de Dios se abren para nosotros.       

Paz en la tempestad

En otra ocasión cuando Jesús y sus discípulos estaban viajando en una barca, una tormenta los amenazaba de ahogarlos. Los discípulos estaban en cubierta clamando a Dios por ayuda, pidiéndole que calmara los vientos, pero nada sucedía. Obviamente ellos creían que Dios podía calmar la tormenta, lo cual era una creencia producida en sus mentes. Jesús simplemente hablo las palabras correctas, “Calla, enmudece”, y vino una gran paz (Marcos 4:39). Esto es la gran diferencia entre la creencia mental y la fe que viene de Cristo Jesús. Creencia mental es un esfuerzo y afán humano de creer que algo sucederá. La Fe en Jesus viene con una gran paz.     

Cree y Habla

Alguien pudiera preguntar, “¿Que no es importante que nosotros hablemos en fe?” Si es, la Fe habla y confiesa la palabra de Dios. Nuestra confesión positiva de la palabra de Dios viene por la fe, pero la fe no viene por una confesión positiva, porque la fe viene de Jesús. Es por eso que la escritura dice, “Yo creo, es por eso que hablo,” No hablo hasta que yo crea,” Puede que te estés preguntando, “¿Que no la fe nos hace actuar?” Si, la acción viene de la Fe, no la fe de la acción- porque la fe viene solamente de Jesús. 

Los zapatos nuevos de Vasco

Mientras predicaba en la plaza central de la ciudad de Plovdiv, Bulgaria una mama trajo a su hijo de cinco años, Vasco, quien había nacido paralizado. La mama había escuchado de los milagros de Jesús que habían sucedido en una reunión previa que tuvimos en Sofía, la capital de Bulgaria. Ella estaba tan impresionada con lo que había escuchado, que convencida de que su hijo caminaría trajo con ella un par de jeans, una chamarra de mezclilla y un par de tenis. El muchacho nunca había tenido un par de tenis en su vida; ya que él no tenía necesidad de ellos puesto que no podía pararse mucho menos caminar. Sin embargo, la mama de Vasco estaba segura de que el ahora necesitaría tenis porque que Jesús lo sanaría. A como yo predicaba de Jesús esa noche un radiante niño de 5 años de edad con una madre llorando se acercaron a la plataforma. Vasco corría de un lado para el otro mostrando a la gente lo que Jesús había hecho en el. La gente estaba gozosa y emocionada con ellos. Observando la fe de Jesús en operación. La cual Jesús mismo le dio a la mama de Vasco “La Fe que mueve montañas”.

La Fe no es un método – la Fe es una persona.

Ahora puedo contar esta historia y alguien más que este inválido puede comprar zapatos nuevos para venir a la reunión y nada sucederá. Para la persona que si sano esto fue una realidad viva y vibrante; para la persona que no sano esto solo puede ser otra técnica de la fe. La fe no es un método - la fe s una persona.

El hombre que se arrastro

En uno de nuestros festivales evangelisteros en la India, un hombre paralizado de su cintura para abajo estaba acostado en la tierra escuchando mientras yo hablaba de Jesucristo. El se empujo así mismo hacia adelante usando sus brazos para moverse de entre la gente y así lograr tener una mejor vista de la plataforma. Cuando yo le dije a los paralíticos que se levantaran y caminaran en el nombre de Jesús, el trato de levantarse pero se cayó. El intento de nuevo y lo mismo. Yo nunca me hubiera dado cuenta de estos detalles si un pastor amigo mío no hubiera estado presente, Pastor Frederick Mwassa de la costa este de Kenia. El estaba ahí viendo a este hombre con lástima que trataba de levantarse y caminar. El me dijo después de la reunión, “Peter, Yo me acerque al hombre invalido diciéndole “Le puedo ayudar?” El hombre respondió, “No, Yo he creído la palabra de Jesús que he escuchado durante la predicación. Y yo creo en esa palabra más que en mi condición de paralitico. Yo voy a caminar por mí mismo.” “Y el intento, e intento hasta que la vida de Dios llego a la parte paralizada del cuerpo de este hombre. De un brinco se puso de pie y comenzó a correr sobre la plataforma mientras que la gente que lo había visto comenzó a llorar, y se paraban a los lados de este hombre como testigos de lo sucedido. El espíritu santo le había revelado a Jesús a aquel hombre. Jesús le dio la fe que este hombre necesitaba para sanar, nadie tuvo que hablar ni orar por el al respecto simplemente el hombre recibió el milagro.     

Yo puedo tratar de aplicar esta historia a otra persona con una condición similar y tratar de actuar exactamente de la misma manera, y posiblemente nada va a pasar. Es verdad que la fe responde con acciones, la fe sin obras es muerta. Pero la fe no llega por imitar las acciones o las obras de alguien más – la fe viene de Jesús. No trates de imitar o copiar lo que otro ha hecho, en vez de acercarte más a Jesús. Dile al espíritu santo que te revele a Jesús más y más cada día. La fe de Jesús, traerá seguridad y paz a tu corazón. Esto es por lo que cada milagro y testimonio son únicos. Ya sea que el testimonio sea de la biblia o de la vida secular. Cada uno conecta individualmente con Jesús, y la persona que cree actuara en la fe de Él.   

Entre más nos enfoquemos en nuestros esfuerzos peor se pone el panorama, mientras que al ver a Jesús más fácil se ponen las cosas.

Jesús es la llave para todas las cosas. Nuestros milagros son en El. Entre más nos enfoquemos en nuestros esfuerzos peor se pone el panorama, mientras que al ver a Jesús más fácil se ponen las cosas. Yo he estado creciendo en levantar mi enfoque en Jesús. El apóstol Pablo escribe, “¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?” (Gálatas 3:1) La fe, los milagros, las sanidades y maravillas no son producidos por métodos o técnicas de fe. Estas bendiciones llegan cuando la gente puede ver bien a Jesús ser representado. Esto era el estilo de la predicación de Pablo: dibujar un cuadro muy real de las grandezas de Jesús.   

Esto es un regalo

La creencia mental viene de nosotros mismos. Cuando tratamos de completar un cierto nivel de fe en nuestra alma por creer que creemos en algo. Lo cual es completamente apuesto a la fe de Dios. Fíjate bien lo que dice la escritura: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8-9)

Esto quiere decir que:

1.    La Fe es “no de nosotros mismos”
2.    La Fe es “un regalo de Dios”
3.    La Fe es “no de nuestras obras”
4.    Si la Fe viniera de nuestras obras o de nosotros mismos entonces pudiéramos descansar, pero como no es así, entonces nuestro descanso es en Jesús. 
   

Nosotros nos alimentamos y crecemos en esta fe dada por Dios por continuamente ver a Jesús.

El siguiente versículo nos derrama luz sobre cómo es que la fe real llega a nosotros. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:10) Todo lo que tenemos es porque somos nuevas creaturas en Cristo Jesús. Nosotros somos creyentes por Jesucristo, el autor y el consumador de la fe, quien está en nosotros.  Nosotros nos alimentamos y crecemos en esta fe dada por Dios por continuamente ver a Jesús.

¿Acaso trabajamos por un “regalo?” ¡Obviamente no! Un regalo tiene que ser gratis o de otra forma no fuera regalo. La fe es un regalo de Dios.

En ocasiones escuchamos a gente decir, “Yo tengo bien estudiado y orado sobre el tema de la fe y sobre el cómo crecer en ella. Por eso puedo hacer grandes cosas.” Este tipo de comentarios indican que la fe no está en el trabajo, porque no podemos trabajar por la fe y consecuentemente descansar en ella.   

No me malinterpreten. Yo tengo el hábito de leer la Biblia, de orar y de seguir ciertas disciplinas espirituales con todo mi corazón. Yo leo y oro diligentemente, sin embargo no por eso tengo la fe que mueve montañas. Solamente Jesús puede darnos esa fe. Cuando su pacifica presencia te toca a ti, otro mundo se abre en ti. No se trata de tener fe, sino de tener su fe, la fe de Jesús, la fe que fluye a través de ti. El es nuestra TOTAL FUENTE DE MILAGROS.     

   

 

 

 

Por: Peter Youngren

As founder of World Impact Ministries, Celebration Bible College, Way of Peace and the Celebration Churches in Toronto, Hamilton and Niagara, Canada, Peter is committed to equipping believers to fulfill their purpose before the return of Jesus Christ.

Mas sobre Peter Youngren | Articulo por Peter Youngren