La Ley De Cristo

Por: Åge M. Åleskjær
De: April 2010
Encontrado en: El evangelio de la Gracia
Un estudio de la Ley del Nuevo Pacto - la Ley de Cristo.

En un artículo anterior (Como dividir la Biblia correctamente), mencione los tres diferentes grupos de personas que se encuentran en la Biblia y la ley que gobierna cada uno de estos grupos. Los judíos están bajo la Ley de Moisés, los gentiles están bajo la Ley de la conciencia, y nosotros, la iglesia de Dios, estamos bajo la Ley de Cristo. ¿Qué es la Ley de Cristo? La Biblia usa muchos nombres para describirla, y contiene solamente un mandamiento: Amar. En este artículo vamos a usar un poco de tiempo para estudiar esta Ley de Cristo, que es ¡la única ley que nos lleva a la libertad!

El amor que ha sido derramado en nuestros corazones, obviamente quiere llevarnos a vivir una vida agradable ante Dios.

El amor que ha sido derramado en nuestros corazones, obviamente quiere llevarnos a vivir una vida agradable ante Dios. Esta es la razón por cual los mandamientos del Pacto Antiguo serán cumplidos al vivir en el amor del Pacto Nuevo. Si algunos piensan que estamos predicando libertinaje, están muy equivocados. Al contrario, estamos predicando de una Ley superior; La Ley del Nuevo Pacto, la ley del amor, la perfecta ley de la libertad, la ley real según las Escrituras., ¡que solamente puede funcionar cuando Cristo vive en ti!

La Ley perfecta excede a todos los mandatos del Antiguo Pacto, y esto solamente sucede en lo nuevo del Espíritu y no en lo viejo de la letra. El negocio de los fariseos como ministros de la letra, ha sido cambiado por el olor fragante de la vida que brota de un nuevo ser.

Nos hemos ido del camino angosto de la letra y hemos entrado a la gloriosa libertad del Espíritu. ¡Aleluya!

Por su puesto que la vida nueva esta fluyendo en armonía con lo que es bueno o malo según Dios.  Pero esto es mucho más que el árbol del conocimiento del bien y del mal, es el Árbol de la Vida, dividiendo la vida de la muerte. Muchos fariseos tratan de hacer y decir las cosas correctas, pero lo hacen sin vida. No está el aroma de Cristo en es, y muchas iglesias terminan llenándose de doctrinas sin vida por esa causa.

Estoy tan contento por haber experimentado la nueva vida del Espíritu. En Noruega los viejos pentecostales acostumbraban cantar; “¡Regocíjate por haber llegado al lado del Aleluya!” A eso mi corazón dice SI Y AMEN:

Un mandamiento Nuevo”

Somos una creación nueva, vivimos en un Pacto Nuevo con un mandamiento nuevo.

En el Nuevo Pacto tenemos un mandamiento en vez de diez

Este mandamiento no está escrito en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. (2 Cor.3:3)

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”  (Juan 13:34)

“Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.”  (1 Juan 3:23)

La clave para poder vivir en este mandamiento Nuevo, es el hecho de que “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.” (Rom.5:5)

La solución perfecta de Dios

  El mandamiento nuevo puede llegar a ser un “requisito” imposible si tratamos de producir este amor por nuestra propia cuenta.


El mandamiento nuevo puede llegar a ser un “requisito” imposible si tratamos de producir este amor por nuestra propia cuenta. Entonces regresamos hasta el principio otra vez porque de esta manera el mandamiento nuevo se haría peor que los Diez Mandamientos del Monte Sinaí.

¡Pero la solución de Dios es perfecta! El Mismo cumple los requisitos en nosotros al derramar Su Amor en nuestros corazones; Nos da una naturaleza nueva cuando pasamos de la muerte a la vida. La creación nueva ama a los hermanos, de esta manera que explica Juan en 1 Juan3:17 y por eso los requisitos ya se han cumplido en nosotros.

Si todo dependiera de que nosotros tomáramos la primera iniciativa - si el amor diera inicio con nuestro propio esfuerzo - estos requisitos serian imposibles de cumplir. Sería una “misión imposible”, si nosotrosfuéramos los que deberían de cumplir con el mandamiento que dice que debemos de amar al Señor con todo nuestro corazón y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Sin haber experimentado un Nuevo Nacimiento, este mandamiento no se puede poner en práctica. Nacer de nuevo nos hace pasar de la muerte a la vida, en donde recibimos el amor de Dios y luego está escrito en tablas de carne en el corazón. El amor proviene de Dios. Nosotros amamos porque El nos amo primero. Perdonamos porque El ya nos ha perdonado. El murió por nosotros mientras éramos pecadores. 

Amamos Porque EL Nos Amo Primero

Escucha esto:
“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 9En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 11Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.

“Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.” (1 Juan 4:19)

El gran milagro de Dios está basado en la Obra que Jesus hizo en nosotros; ¡nuestros propios logros y honra son excluidos!

Esta es la clave para el Nuevo Mandamiento. No éramos nosotros que amábamos a Dios, sino que ¡El nos amo a nosotros! Nosotros amamos porque El nos amo primero.

Esta es la clave del Nuevo mandamiento. No somos nosotros los que hemos amado a Dios, sino que es ¡El que no amo a nosotros! Nosotros amamos, porque El nos amo primero.

Esta verdad acaba con la religión basada en obras humanas, y le da a Dios toda la Gloria. El resultado es magnífico. Nosotros amamos porque Dios ha derramado Su amor en nuestros corazones, y amamos a nuestros hermanos porque hemos nacido de Dios. El gran milagro está basado en Su obra en nosotros; ¡nuestras obras y logros son excluidos! Ahora vivimos y hacemos las cosas según su Buena voluntad, y guardamos Su mandamiento, como un resultado de que es Dios llevándonos a querer y hacer por Su santa voluntad.

Jesús Introdujo el nuevo mandamiento, pero la Vida Nueva en Cristo lo hace Posible

Aunque Jesús introdujo el Nuevo mandamiento en Juan 13:34, El mismo sabía que era una profecía para el tiempo después del Calvario. El sabía que no iba a ser posible hasta que se enviara al Espíritu Santo, porque fue a través del Espíritu que Dios pudo derramar Su amor en nuestros corazones.

no iba a ser posible hasta que se enviara el Espíritu Santo, porque fue a través del Espíritu que Dios pudo derramar Su amor en nuestro corazones.

En Juan 13, 14, 15, 16 y 17, Jesús esta profetizando sobre el tiempo después del Pentecostés. Constantemente se refiere a “cuando El Espíritu de Verdad venga” y usa expresiones como “en aquel día” etc. Juan lo explica así:

Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.  Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.  El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.  (1 Juan 2:7-10)

Cuando Juan dice que han tenido este mandamiento desde el principio, puede ser que se refiere al hecho que habían tenido este mandamiento desde que fueron salvos: “el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio”. Pero también puede ser que se refiere a que Jesús introdujo este mandamiento. Sin embargo, ahoraesto es verdad en “él y en vosotros”, porque es ahora que la luz verdadera ya alumbra.

En ambos casos, el Nuevo mandamiento es que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano esta todavía en tinieblas.

Un Mandamiento en Vez de Diez

La Palabra lo explica así:
“No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.”  (Rom. 13:8-10)

Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” (Gal. 5:14)

Entonces, se nos ha dado un mandamiento en vez de diez. ¿Lo puedes ver?

Si de esta misma manera tienes una revelación de cómo puedes recibir este amor, así como lo vimos en Rom. 5:5.
1 Juan 3.14 y en 1 Juan4:19, entonces has encontrado la respuesta de como poder vivir una vida agradable ante Dios.

Algunas cosas son de importancia personal

Este mandamiento está escrito en nuestro corazón, y por eso, algunas cosas son de importancia personal. Por ejemplo, para unos ciertos días son sagrados y para otros no. Pero nadie debe de juzgar al otro. Hablando de la comida, algunos piensan que deben de comer alimento vegetariano mientras otros creen que pueden comer de todo.  Ninguno debe de juzgar al otro porque todos somos del Señor. Puedes leer sobre todo esto en Romanos 14. 

Este capítulo termina diciendo que todo lo que no se hace por fe, es pecado.  Sin titubeo podemos ver que el mandamiento del Nuevo Testamento, nos motiva a vivir por fe en amor. El mandamiento Nuevo es Amor y todo lo que se hace sin amor, es pecado.

Entonces vemos que el mandamiento de Dios en el Nuevo Testamento es caminar en amor, porque así cumples con la ley. El que ama no roba. El que ama no comete adulterio. El que ama no dice mentira. El que ama no mata. El que ama ha cumplido con la ley. (Rom.13:8-10)

La Ley Perfecta – La Ley de la Libertad

“Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”  (Sant. 1:21-25)

Aquí se encuentra la clave!

La Palabra de Dios es como un espejo que nos dice quienes somos. Solamente piensa un poco en todos los versículos donde la Biblia habla de “en El,” “por El,” “con El,”  etc. La Biblia nos explica quienes somos en El, ¡porque El vive en nosotros y nosotros vivimos en El! Cuando observas esta verdad en la Palabra como si fuese un espejo, viendo lo que realmente eres, al dejar el espejo ya no se te va a olvidar quien eres, porque continúas regresando al “espejo.”  Al estar viéndote así, estas contemplando la Ley perfecta de La Libertad y serás bendecido en todo lo que haces.

No Olvides Quien Eres

Veremos otra vez la oración; “luego olvida cómo era.”

Este es un problema común entre los cristianos. Se les olvida quienes son en Cristo y lo que pueden hacer por el hecho de que El vive en nosotros. Por eso es tan importante seguir observándonos en el espejo para saber “qué tipo de persona” somos. Tenemos que entender que somos una creación nueva en Cristo, hemos muerto al pecado y hemos resucitado a una vida nueva. Hemos sido bendecidos con toda bendición spiritual, hemos sido sanados por las llagas de Jesús, estamos sentados en lugares celestiales juntamente con Él, El diablo esta debajo de nuestros pies, y El que está en nosotros es más grande que el que está en el mundo.

Tenemos que entender que somos una creación nueva en Cristo, hemos muerto al pecado y hemos resucitado a una vida nueva..

Esto nos hace vivir victoriosos. Estamos arriba y no abajo, somos cabeza y no cola.

A muchos cristianos se les ha olvidado quienes son, y por esta razón no están experimentando el ser bendecidos en lo que hacen.

La ley de la Libertad

Esto es un titulo glorioso de la ley que gobierna la vida de un creyente. Existen muchos términos que describen las leyes que prevalecieron después del Calvario. Aquí menciono unas de ellas; La Ley del Espíritu de vida, la Ley de la fe, la Ley de la Libertad y la ley de Cristo, la cual es el mandamiento de amor.

La Ley de la Libertad ha sido llamada la ley perfecta o “la ley perfecta de la libertad.” Esta es la ley que nos lleva a una libertad completa. Realmente es un nombre del poder que obra en nosotros cuando la Palabra toma control y vivimos en el fruto de la Redención. Por eso, si el Hijo os hace libres, ¡seremos libres de verdad!

Date cuenta cómo es que el mensaje de la Libertad corre como un hilo rojo a través de toda la Palabra. El dice; “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”  (Juan 8:32)

“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”  (Juan 8:36)

Libres de la libertad de la esclavitud del pecado. Pablo está enseñando sobre la libertad del pecado en todo el capítulo 6 de Romanos y en Romanos 7 habla de la libertad de la ley. En la carta a los Gálatas esta Pablo enfatizando en la Libertad que tenemos en Cristo (Gal. 2 y 5:1) La epístola para los Colosenses, habla de la libertad de la esclavitud, de las tradiciones, de los mandamientos hechos por hombres, de las filosofías y de la religiosidad.

Eres libre de la maldición de la Ley, libre del poder de la obscuridad, libre de ¡todo lo que te mantuvo en cautiverio! Es esta libertad perfecta que tenemos ahora. La ley de la libertad es la Ley perfecta.

La Libertad del Individuo

Vemos otro ángulo de esta libertad. Hay una gran diferencia entre la posición del ser humano en el Antiguo y el Nuevo Pacto. En el Antiguo Pacto, alguien tenía que preguntar al “que veía” (el profeta) para conocer la voluntad de Dios y recibir su dirección. El profeta tenía que tener el Espíritu de Dios sobre sí mismo, y así es que podía enseñarle a los demás y decirles; “Conozcan al Señor.”

Pero ahora en el Nuevo Pacto, todos los creyentes han recibido el Espíritu Santo, y por eso “todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos.”  (Heb. 8:6-12)

El Nuevo Pacto que se ha establecido sobre mejores promesas, tiene la ventaja de que cada individuo puede recibir el Espíritu de Dios y ser guiados por El. “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”  (Rom. 8:14)

“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él. (1 Juan 2:27)

individualmente, puedes conocer al Señor tu mismo ahora

Eso no significa que ya no necesitamos maestros, porque Dios instituyo a los maestros en la Iglesia. Lo que significa es que tú de una manera personal puedes conocer al Señor. ¡Este es el privilegio de un creyente!

Lamentablemente hay ambientes carismáticos que han pecado en contra de esta verdad. Los líderes han querido manipular la vida de otras personas de una manera errónea. Esto lleva a un control del líder hacia las personas. Lo peor que puede suceder, son las profecías que manipulan a gente a hacer cosas o a ir a algún lugar solamente confiando en la profecía dada por un ser humano. ¡Esto no es el Espíritu del Nuevo pacto!

Como ministros es nuestro deber ayudar a las personas a crecer en el conocimiento de los privilegios y maneras del Nuevo pacto. Así crecerán y vivirán de acuerdo a él.

 

 

 

 

 

Por: Åge M. Åleskjær

Former Senior Pastor at Oslo Christian Center, now spending most of his time ministering all over Norway and internationally.

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