¡La Revolución del Evangelio esta aquí!

Por: Peter Youngren
De: May 2009
Encontrado en: El evangelio de la Gracia
La mayor parte del mundo ya ha sido “Cristianizado” ...ahora dejemos que todo el mundo sea “Evangelizado”.

“Revolución”

es una palabra fuerte que significa “voltear”. ¿Porque una “Revolución del Evangelio?” ¿Porque no usar palabras como “renovación” o “avivamiento”? Explicándolo sencillamente; el problema es tan grave que solamente una revolución puede cambiar las cosas. Necesitamos un cambio de paradigmas en nuestro entendimiento del Evangelio. Unos opinan que América se ha endurecido hacia el Evangelio. Yo no creo que sea así. América necesita escuchar el Evangelio.

El Evangelio es lo que Dios ya ha hecho a través de Cristo.

mientras nuestra pregunta sea; “¿Que tengo que hacer yo?” la respuesta siempre será; “Una cosa te falta.”

La religión se enfoca en lo que “tenemos que hacer” para ser salvos, sanados, prosperados o tener un avivamiento. El joven rico le pregunto a Jesus; “¿Que bien hare para tener la vida eterna?” Jesus le respondió; “Una cosa te falta.” ¿Que tenemos que hacer para tener un avivamiento? ¿Que se requiere? ¿Qué tanta oración, ayuno, lectura y fe se necesita? ¿Que se necesita para ser sanado? ¿Cinco pasos, diez pasos o quince pasos para ser sano? De alguna manera cada persona enferma quedara corta a estos requisitos. La Religión se enfoca en la actuación humana y su propio esfuerzo, mientras el Evangelio nos libera de ello. Nuestra pregunta ya no es “¿Que tengo que hacer yo?” sino “¿Que ha hecho Jesus?” Nuestra oración debe ser, “Señor abre mis ojos para poder ver lo que tú has hecho por mí.”

El Evangelio es el poder de Dios.

No solamente suelta el poder de Dios – ¡sino esel poder de Dios! Cuando hablamos el Evangelio, sale poder de nuestra boca. Mientras dependemos del Espíritu Santo, no se trata de orar para bajar el poder sino de predicar el poder. Cuando las buenas nuevas de lo que Dios ha hecho en Cristo salen de nuestra boca, son como rayos de luz que hacen huir a la obscuridad.

El Evangelio nos ubica en el “consumado es” –como una era en lahistoria.

no se trata de orar para bajar el poder sino de predicar el poder

Esta era empezó con la muerte y resurrección de Jesus, cuando llego el día de Pentecostés, la era del Evangelio andaba a todo dar. Antes de esto, la gente estaba viendo esperanzados en lo que iba a venir; ahora podemos ver atrás hacia lo que ya sucedió. Leemos el Antiguo Testamento en una luz nueva – cada acontecimiento visto a través de la luz de lo que Jesus ya ha hecho. Filtramos el Antiguo Testamento con los lentes del Nuevo Pacto. La primera aplicación de la historia de David y Goliat ya no puede ser que Goliat representa nuestros problemas humanos. Sino que, ahora vemos que David representa al hijo de Dios (Jesus), y Goliat, al Diablo y su reino. Vemos en la victoria de David un símbolo de lo que Jesus hizo cuando aplasto la cabeza del Diablo en la cruz del Calvario. Ya no buscamos nuestra “propia victoria” – sino que entramos a la victoria de nuestro “David”, Jesucristo. 

Cuando luchamos contra las huestes de los principados y fuerzas malignas, no buscamos derrotarlos. Solamente nos paramos en la victoria que Cristo ya nos dio – Donde satanás fue derrotado hace 2000 años.

En la era de la pre-resurrección, la gente trabajaba para poder recibir cosas de dios. Ahora nuestras actividades religiosas están descubriendo y aprendiendo a caminar en lo que ya tenemos a través de Cristo. Ahora todo nos pertenece – lo pasado, lo presente, lo futuro; cosas celestiales, cosas terrenales; cada bendición nos pertenece a través de Jesucristo. Cuando observamos la oración de Jabes, “oh Señor, si me bendijeres,” si filtramos esta oración. Y la oramos al estilo del Nuevo Pacto decimos: “Gracias Señor por ya haberme bendecido con toda bendición espiritual en Cristo Jesus. Ayúdame a ver más de lo que Tu me has dado.” (Efesios 1:3)

El Evangelio solamente se trata de Jesus.

La esencia del Evangelio es Cristo como nuestra justicia. Me doy cuenta que predico menos de salvación, prosperidad, sanidad, señales y milagros que antes. En vez de eso, ahora predico sobre Jesucristo, nuestra justicia – ¡y la salvación, la sanidad, las señales y milagros se manifiestan por El!

Esta es una de las diferencias más grandes entre el antes y el después de la resurrección. Los predicadores de “pre-resurrección”, por ejemplo Juan el bautista, hablaba sobre el pecado y las faltas del ser humano para inducirlo al arrepentimiento. Los predicadores del Nuevo Testamento, empezando con los apóstoles y Felipe el evangelista, predicaron de Cristo. Ellos indujeron el arrepentimiento de la confianza en uno mismo y de la auto-justificación con apuntar hacia Cristo.

“El mundo no tiene un problema de PECADO; El mundo tiene un problema de HIJO.”

El fundador de la iglesia Missionary Alliance (Alianza Misionera), A.B. Simpson dijo la siguiente frase: “El mundo no tiene un problema de PECADO; el mundo tiene un problema de HIJO:” A la primera vista, esta expresión es para muchos difícil de digerir. Sin embargo, a como vayamos viendo las Escrituras sin el velo de la tradición, podemos ver que Jesus es el Cordero de Dios que ha tomado el pecado del mundo (Juan 1:29). Lo hizo con un solo sacrificio – una vez y para siempre. La sangre de Jesus no fue solamente la propiciación por nuestros pecados, sino por los pecados de todo el mundo (1 Juan 2:2). La gente no ha escuchado este mensaje. En vez de eso, han escuchado que necesitan arreglar su vida pecaminosa, cuando la verdad es que Jesus ya la arreglo y nos reconcilio consigo mismo – no tomando en cuenta nuestros pecados (2 Corintios 5:18-19). El Espíritu Santo ya no convence a la gente de sus pecados, sinodel del pecado de no creer en Jesus (Juan 16:8-11). Todo ya ha sido consumado en Cristo.

El Evangelio es que Dios ya juzgó el pecado del mundo

Frecuentemente escucho a gente hablar de Dios y sus juicios sobre América o alguna nación en el mundo. Muy pocos hablan de cómo Dios ya juzgó los pecados de América a través del juicio que cayó sobre Jesus (Isaías 53:5-6).

El Evangelio transforma nuestro comportamiento.

La gracia de Dios que nos salva, es la misma gracia de Dios que nos enseña a vivir vidas santas y justas en medio de un mundo malo (Tito 2:11). Muchos han escuchado que necesitan “enderezar” sus vidas para poder recibir la gracia de Dios. Esta es una enseñanza falsa, porque los seres humanos no tienen la capacidad de “enderezarse”. Porque si así fuera, no hubiera sido necesaria la muerte de Jesus en la cruz. La verdad es que nosotros, los humanos no tenemos remedio. Quinientos años atrás los Reformadores Protestantes tenían la razón cuando hablaban de la doctrina que decía que el hombre era “completamente depravado”. El apóstol Pablo describe esta depravación con un lenguaje más vivo: “No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; Quebranto y desventura hay en sus caminos; Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos. (Romanos 3:10-18)

¡Qué palabra! Esto es la raza humana, incapaz de transformarse a sí misma. Tal vez podemos llegar a camuflachar nuestra condición verdadera de nuestro corazón pecaminoso a través de un comportamiento religioso.

cuando el corazón humano es transformado el comportamiento también cambiará

Solamente una esperanza nos queda – llegar a ser una nueva creación en Cristo. Nuestra propia fuerza de voluntad es insuficiente para hacernos arrepentir. En nosotros no habita nada bueno. Lo más importante es llegar a ser una nueva creación en Cristo (Gálatas 6:15).

Es por eso que Pablo dice, “Porque no me avergüenzo del evangelio.” ¿Por qué? Porque el Evangelio nos hace ser creaciones nuevas. ¡Es el poder de Dios! No es solamente una historia que suena bonita, lógica y religiosa. Sino verdades poderosas que transforman el corazón humano; y cuando el corazón humano es transformado, el comportamiento también cambiará.

Una Revolución del Evangelio nos muestra el contraste tan fuerte entre el Evangelio y toda religión.

El Evangelio es glorioso, fantástico, tremendo y hermoso. No lo reduzcamos al nivel de una simple religión.

Una Revolución del Evangelio libera a los creyentes.

Unas de las tragedias grandes del Cristianismo moderno, es que hay demasiados creyentes atados, intimidados y acorralados. Gente ha ido a la iglesia toda su vida y todavía están buscando una “respuesta”. Tristemente algunos todavía no han descubierto que sus pecados han sido perdonados y que ya tienen todo en Cristo. En esta condición de derrotado; ¿Que esperanza tenemos para darle al mundo? Esto hace que nuestro mensaje no sea atractivo. Si nosotros que confesamos tener la verdad, todavía no somos libres, ¿Por qué querrá alguien juntarse con nosotros?  La batalla de la libertad de los creyentes no es nueva. Los creyentes en Galacia se habían alejado de su libertad en Cristo, del Evangelio de gracia y practicaban otra vez obras religiosas. Pablo les escribe lo siguiente: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres.”

Una Revolución del Evangelio saca los cristianos de la categoría de “no tener”.

El Evangelio quita la imagen tan horrenda de los creyentes que sostienen una tasita, pidiéndole a Dios por más derramamientos, bendiciones y favores. Ahora vemos que vivimos en la luz de la revelación de que “Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención. (1 Corintios 1:30)

Una Revolución del Evangelio levanta la cruz de Jesus sobre toda sabiduría humana.

nuestra tarea no es compartir la sabiduría humana – sino predicar la cruz de Cristo

Enseñanzas basadas en la sabiduría humana siguen siendo populares. Pero sin la gracia de Dios a través del sacrificio de Jesus, lo mejor que tenemos hoy es la sección en la librería donde se encuentran todos los libros de auto-ayuda donde muchos autores dan buenos consejos. En la televisión podemos también ver a muchos animadores y gurús del positivismo que hacen su mejor intento de inspirar a las personas sobre como vivir una mejor vida. Puedo aplaudirles por su intento, pero a todos estos consejos, les falta el poder que transforma el comportamiento humano. Una cosa es analizar nuestros problemas y recibir consejos para poder resolver la situación. Sacudimos la cabeza estando de acuerdo de que hay que hacer cambios y esperamos poder cambiar. Tal vez llegamos hasta a experimentar algún grado de éxito a través de la sabiduría humana, pero tarde o temprano todos fallamos. 

El Evangelio está en una esfera totalmente diferente. Pablo previene que la sabiduría humana le quita el poder a la cruz y la deja “sin efecto”. Así como lo hicieron los griegos hace 2000 años, muchos ahora buscan la sabiduría. La cual va a de acuerdo a nuestra mente y lógica. A todos nosotros nos gustan las cosas razonables y bien pensadas. Sin embargo nuestra tarea no es pasar la sabiduría humana – sino predicar la cruz de Cristo. ¿Por qué? Porque lo mejor de la sabiduría humana fallara. Aunque esté bien intencionada la gente no puede vivir de acuerdo a Dios siguiendo los principios de la sabiduría que ellos saben que están bien. 

Demasiadas veces, el Evangelio de Cristo es quitado para darle lugar a las enseñanzas basadas en la sabiduría humana. Es muy común sacar enseñanzas de los libros de los Proverbios y Eclesiastés. Estos libros si son la Palabra de Dios, pero si los lees en la luz del Pacto Nuevo, entenderás que ahora Jesus mismo ha llegado a ser nuestra Sabiduría. Jesucristo es el único que hace posible vivir estas verdades. Sin una relación 24/7 con Cristo, llegaremos cortos a las verdades escritas por Salomón y otros escritores. Por eso dice la Escritura misma: “ Destruiré la sabiduría de los sabios,
Y desecharé el entendimiento de los entendidos.
¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?  Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo es poder de Dios, y sabiduría de Dios.” (1 Corintios 1:19-24)

Una Revolución del Evangelio llena a los creyentes de poder.

El mundo necesita escuchar que sus pecados han sido cancelados.

Hoy en día mucha gente usa mucho de su tiempo enfocándose en el Diablo y en la obscuridad, pero esto no era el caso en el Libro de los Hechos. Ellos no practicaban el tipo de guerra espiritual que hoy en día vemos con frecuencia en ciertos círculos cristianos. Hoy en día muchos se enfocaban en dejar la luz brillar para que la obscuridad fuera dispersada. Uno de mis programas favoritos en la televisión hace años, era el “Crossfire” en el canal CNN donde dos opositores argumentaban sobre diferentes posiciones políticas. A veces el Cristianismo hoy en día se parece al show de “Crossfire”. Discutimos muchas cosas que realmente no son importantes. Hacemos todo lo que podemos para defender nuestros puntos de vista, y cuando ponen en el palacio de gobierno el anuncio “Felices fiestas” en vez de “Feliz Navidad” nos oponemos. Claro, si yo fuera a decidir, pusiera “Feliz Navidad” por toda la ciudad. Me gusta que el enfoque sea Jesus. Pero para ser honesto; ¿Qué diferencia hay para los que no han nacido de nuevo? ¿Porque peleamos tanto en estas áreas cuando el apóstol Pablo dice que no es ni el circuncidado ni el no circuncidado, pero lo que es importante es ser una nueva creación en Cristo (Gálatas 6:15)? ¿De qué sirve que la gente de nuestro país practique los valores y tradiciones cristianas si no son nacidos de nuevo? Claro que prefiero los valores cristianos, pero los valores por si mismos no salvan a nadie – el Evangelio es poder de Dios para salvación.

Una Revolución del Evangelio alumbra al mundo.

El apóstol Pablo escribió sobre la luz del Evangelio y añade; “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones.” (2 Corintios 4:6ª) ¡La luz esta en nosotros! Nosotros tenemos el tesoro del Evangelio por dentro. La solución a todos los dilemas humanos es dejar brillar la luz de Dios. El mundo necesita escuchar que sus pecados ya han sido cancelados. ¿Quieres que tu familia, tu ciudad y tu nación amen a Dios? ¿Cómo puede esto llegar a suceder? Es realmente sencillo. Amamos a Dios porque El nos amó primero.

Cuando la gente ve el resplandor del Evangelio, naturalmente lo quieren compartir.

Lo más que le mostramos a la gente que tanto Dios las ama, lo más lo van a amar de vuelta. Nosotros no somos iniciadores – Dios fue el que inicio todo. Ya no buscamos un mover de Dios – vemos que ya se ha movido. Cuando descubrimos todo lo que Él ha hecho, nuestra respuesta es amor reciproco, servicio, dedicación y santificación.

Una Revolución del Evangelio hace que testifiquemos naturalmente.

A veces nos ponemos de acuerdo para “ir a testificar” por un par de horas. Que poco natural es meter “el testificar” en un horario especial en vez de compartir de Cristo con las personas que se encuentran en tu camino solamente dejando que la Luz brille. Durante años trataba de motivar a la gente a compartir el evangelio con sus amigos. Ya deje de hacer eso. Ahora me enfoco en ayudar a la gente a ver la grandeza del Evangelio. Cuando la gente puede ver el resplandor del evangelio, naturalmente lo van a querer compartir. Si llegaras a saber que la tienda del Mercedes Benz en tu ciudad vendía sus carros con un descuento del 90%, ¿Les dijeras a tus amigos? ¡Claro! Si Dell regalara una computadora totalmente gratis, ¿lo compartieras con la gente a tu alrededor? Cuando descubrimos la realidad tan asombrosa del Evangelio, no nos podemos callar.

El mundo está listo para una Revolución del Evangelio.

Este mensaje habla a la conciencia dolida del ser humano, herido al tratar de vivir correctamente y continuamente fallar.

Millones, hasta billones, están cansados de sus vidas desgastadas llenas de errores y lamentos. ¡Qué oportunidad tenemos para poder ofrecerles una vida nueva! Este mensaje habla a la conciencia dolida del ser humano, herido al tratar de vivir correctamente y continuamente fallar. El mensaje de la gracia de Dios – lo inmerecido, lo no ganado – el favor de Dios que nos da liberad a todos los que creemos. Mientras vemos al Cristianismo como buenos valores, ética y buenas obras, no nos distinguimos de ninguna otra religión. Al momento de librar el Evangelio de la religión humana, saldrá un nuevo amanecer. Dejemos que el Evangelio sea lo que es – brillante, asombroso, hermoso, atractivo y poderoso. La Revolución ha empezado – ¡el mundo esta esperando!

 

 

 

 

 

Por: Peter Youngren

As founder of World Impact Ministries, Celebration Bible College, Way of Peace and the Celebration Churches in Toronto, Hamilton and Niagara, Canada, Peter is committed to equipping believers to fulfill their purpose before the return of Jesus Christ.

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