La verdadera Santificación es por la Gracia de Dios

Por: Peter Youngren
De: February 2009
Encontrado en: Santificacion
Si el deseo de los creyentes es vivir de acuerdo a la voluntad de Dios, ¿entonces porque caen? Cuál es la solución?

”Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;  para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor” (1 Corintios 1:30-31).

La enseñanza de que somos justos por Jesucristo sin la práctica de meritos personales frecuentemente nos guía a una gran pregunta ¿“Como podemos ser justos sin tener que hacer actos de justicia primero?” Vamos a poner la pregunta de otra manera ¿“Como es que Jesus pudo hacerse pecado sin haber cometido ningún pecado primero?” Después de todo la biblia nos dice que cuando Jesus fue a la cruz “El fue hecho pecado”. ¿Es esto posible? La respuesta es: que eso sucedió solamente por el trabajo de Dios. Dios tomo todo el pecado del mundo y lo puso sobre Jesus. Nosotros somos hechos justos de la misma manera – solamente por el trabajo de Dios. Nos convertimos en nuevas creaturas en Cristo Jesus sin la necesidad de haberlo ganado o merecido. 

Algunas personas pudieran pensar que tratamos de evadir la pregunta sobre el pecado, pero ese no es el caso. Al contrario, estamos enseñando como es que la verdadera santificación toma lugar.

Verdaderamente santificado

¿Cómo es que tenemos victoria sobre el pecado? ¿Cómo es que somos santificados? Déjame mostrarte con la palabra de Dios el único poder que nos libera de pecado y que nos santifica – La Gracia de Dios. Algunos predicadores les gusta usar dos palabras que Pablo nunca mencionó: posicionalmente y experimentalmente.
Esos maestros dicen que posicionalmente estamos santificados en Jesús; El es ahora nuestra Sabiduría, Justicia, Santificación, y Redención. Pero al mismo tiempo ellos dicen que no estamos experimentalmente santificados.

Jesús realmente y verdaderamente se ha convertido en nuestra santificación.

Recordemos, cuando Pablo esta escribiendo su carta a los Corintios, sabemos que había mucho pecado y conflictos en Corinto. A pesar de ello, se les comunico a ellos, como un hecho, que Jesucristo se había hecho su sabiduría, justicia, santificación y redención. El escritor no usa la palabra posicionalmente  ni experimentalmente. El habla sobre Jesús, nuestra santificación, como una realidad. Jesús realmente y verdaderamente se ha convertido en nuestra santificación. Si la santificación viene a través de la gracia, nadie puede entonces gloriarse de sí mismo, sino solo en aquel que glorifica ”Solo gloriémonos en el Señor.” Si nosotros hablamos de tener solamente una posición como santificados, eso no haría sentido – porque nosotros vivimos la realidad de la santificación por experiencia. A mi no me interesa la teología posicional de Jesús, sino lo que verdaderamente EL ha hecho en mi ahora, en realidad, lo cual es verdaderamente interesante.     

Muertos al Pecado

Si nosotros tratamos de ser santos a través de nuestro propio esfuerzo y obras, esto solo nos llevara a la muerte.

Leamos, ” … consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor Nuestro”(Romanos 6:11). Notemos aquí que Pablo dice “consideraos muertos al pecado.” Esto no es meramente un punto de vista teológico, sino algo mucho más real que eso. Considerar algo, es aquello con lo que realmente podemos contar. En otras palabras, realmente considera como un hecho que estás muerto al pecado. Pablo continua diciendo, “ “Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Romanos 8:13). Si nosotros tratamos de ser santos a través de nuestro propio esfuerzo y obras, esto solo nos llevara a la muerte. Pero si practicamos el nuevo pacto, el pacto del espíritu, este producirá vida en nosotros. Podemos vivir esta vida nueva en Cristo solamente si dejamos que el Espíritu Santo sea nuestro ayudador.   

Cuando tu estas frente a una situación confusa, quédate tranquilo y confiesa a Jesucristo como tu sabiduría. Esto no te tomara mucho tiempo. No tienes ni que orar por una hora tampoco para “tener resultados” o para recibir la “sabiduría ungida”.

Cuando tu estas siendo tentado a pecar, quédate tranquilo y confiesa a Jesús como tu justicia.

 
Jesucristo es tu sabiduría exactamente ahí en medio de esa escena. Te vas a quedar sorprendido como es que su sabiduría se manifiesta en ti. Vas a descubrir que por clamar a El la respuesta vendrá muy rápido aunque estés enfrentando situaciones difíciles.

Cuando estas siendo tentado a pecar, quédate tranquilo y confiesa a Jesús como tu justicia. No tienes que pelear. Cuando tomas unos momentos confesando a Jesús como tu justicia, tú vas a notar como es que su vida se manifiesta en ti. 

La victoria no esta ganada por decir que “NO” al pecado sino por decir “SI” a Jesús. Entre más digamos “no” al pecado, mas estaremos atentos y concientes del pecado. Entre mas digamos “si” a Jesús, mas estaremos atentos y concientes de Jesús, y es ahí cuando el pecado pierde lo que tenia agarrado.

La victoria no esta ganada por decir “NO” al pecado sino por decir “SI” a Jesús.

Nuestra santificación descansa en Jesucristo, y en lo que el ha hecho por nosotros. Esta no depende de ti – sino de EL. Cuando ves su obra terminada en la cruz por ti.

Si tú tienes una baja autoestima y te sientes no merecedor de lo que Dios dice, quédate tranquilo y confiesa que Jesús es tu redención. Tú experimentaras como es que su vida de fortaleza y regocijo se manifiesta en ti.

“Los Métodos hechos por el hombre”


Existen “métodos hechos por el hombre”, en el mundo carismático un pastor dijo, “si tu tienes un pecado habitual, es porque tienes un demonio.” Pero no es eso lo que el nuevo testamento enseña. De hecho podemos leer de una persona quien hacia lo que no quería hacer (Romanos capitulo 7), en el capítulo entero no se menciona a ningún demonio. De hecho esta persona esta describiendo a alguien que trataba de cumplir con los mandamientos de Dios por su propio esfuerzo. Lo mas que el trataba de cumplir con la ley, peor se ponía su situación. La única solución a la “miseria” de esa persona fue la abundante Gracia de Dios. Porque entre más veamos a Jesucristo revelándose en nosotros, mas de su victoria se manifiesta en nuestra vida.       

La armadura espiritual que se menciona en Efesios 6 tiene que ver con la gracia de Dios. El yelmo representa la salvación – somos salvos por gracia. El escudo de la fe apunta hacia la justicia – Jesus es nuestra justicia. El cinturón de la armadura es la verdad – Jesus dijo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. La espada de la armadura habla sobre el espíritu – Vivimos en el pacto del Espíritu, no en pacto de letra. Los zapatos simbolizan la paz – la paz que la sangre de Jesus ha ganado para nosotros.   

Yo vi un libro titulado Cristianos libérense a ustedes mismos. ¿Has escuchado algo tan absurdo como eso? ¿Es acaso ese nuestro pacto? ¿Debemos de liberarnos a nosotros mismos? Muchos trataran, pero en cuanto intentan convertirse en santos y libres, ellos realmente no pueden verdaderamente ser libres. Ellos máximo sentirán como que son libres, pero solo por ciertos periodos de tiempo, y luego empezaran a buscar ser libres otra vez. 

Es muy popular usar la frase “SOLO DI QUE NO Y YA”. Esta frase enseñanza que nuestro propio esfuerzo nos puede llevar a ser santos. Sin embargo cuando nuestro deseo de pecar se enfrente con nuestro esfuerzo personal para detenerlo siempre perderemos. Si nuestro propio deseo pudiera producir santificación, la muerte y resurrección de Jesus hubiera sido en vano.

Nuestra Parte

Muchos se preguntan, “¿Que debemos de hacer? ¿Porque de seguro tenemos que hacer algo?” Claro que es importante que nosotros entendamos nuestra parte. Creer y recibir lo que Jesucristo ya nos ha preparado, y dejar que ello trabaje en nosotros. Esto es tan radical, que tendré que darte varios textos bíblicos para respaldarlo.

”Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará” (1 Tesalonisences 5:23-24).

Quien te santifica completamente? – “El Dios de paz.”

Quien es fiel? – “El que nos llama.”

La santificación no está basada en nuestros propios esfuerzos, sino en el trabajo de Dios en nosotros.

La santificación no está basada en nuestros propios esfuerzos, sino en el trabajo de Dios en nosotros.

”Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén” (Hebreos 13:20-21).

¿Quién nos hace aptos para toda buena obra haciendo lo que es su voluntad? – “El Dios de paz”.

¿Quién nos hace participar de lo que es agradable delante de Dios? – “El gran Pastor”.

¿Cómo es que El nos santifica? – “Por medio de la sangre del pacto eterno”.

¿Qué debemos de hacer? “Dar a Él la gloria por los siglos de los siglos.”

Así es que todo depende de Jesus. El es nuestra justicia, redención, santificación y sabiduría.

Así es que todo depende de Jesus. El es nuestra justicia, redención, santificación y sabiduría.

Las obras de Dios fueron espantosas en algunas partes del antiguo testamento.¿ Recuerdas cuando Dios relámpago en el monte Sinaí? Todos estaban en un estado de pánico, incluyendo a Moisés. El Sinaí fue una demostración de la santidad de Dios y esto asusto a la gente. La santidad y la santificación que manifestó Jesus no fue espantosa – sino atractiva. 

Cuando Moisés bajo de la montaña del Sinaí, la gente corrió porque tenía miedo. Cuando Jesus bajo de la montaña de las transfiguraciones leemos lo siguiente: ”Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron”(Marcos 9.15).

La gloria del antiguo testamento era espantosa, pero la gloria del nuevo testamento es atractiva.

No te desanimes si una persona no es transformada de un día para otro. Dios no envió a Jesus al mundo para que cambiara el comportamiento de las personas, sino para darles un nuevo corazón. En cuanto el corazón es cambiado, el comportamiento cambiara también.

Pablo escribe, ”Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra” (2 Tesalonisences 2:16-17).

¿Quién nos establecerá en toda buena obra? – “El Señor Jesucristo mismo.” Cuando tratamos de ser santos a través de nuestros propios esfuerzos, esto nos llevara al cansancio y finalmente a los problemas. Los caminos de Dios siempre nos darán resultados positivos – “consolación eterna y buena esperanza” a través de la “gracia” de Dios.

Démosle Gloria a El

La clave es decir “SI” a la justicia, fe, amor y paz.

¿Cómo logramos evadir los deseos desmedidos y comportamientos que no agradan a Dios? “Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor” (2 Timoteo 2:22). Muchos leen solamente las primeras palabras de este texto: “Huye también de las pasiones juveniles.” Si paramos ahí, vamos a caer exactamente en eso. La clave es decir “SI” a la justicia, al amor y a la paz que Dios nos da.

Si un bebe llora, no ayuda mucho si le decimos, que “deje de llorar.” Por otra parte, si tratamos de dirigir la atención del bebe a otra parte al arrullarlo, o al cantarle al ritmo de una sonaja. De repente al bebe se le olvida en primer lugar porque estaba llorando! El camino a la victoria sobre el pecado no es por tratar de conquistarla con nuestro propio esfuerzo, sino por “seguir la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre” (1 Timoteo 6.11). Enfoquémonos en la justicia de Jesus, la piedad, la fe y su amor en nosotros. 

”Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén!” (2 Timoteo 4:18)

¿Quién nos librará de toda obra mala? – “El Señor”. ¿Quién nos preservará? – “El Señor.” 

¿Qué hacemos nosotros? – “Le damos gloria a El por los siglos de los siglos.”

¿Quien es capaz de guardarnos sin caída? ¿Quién es capaz de presentarnos sin mancha? – “Dios nuestro Salvador”.

”Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea la gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén” (Judas versos 24 – 25).

¿Quién es capaz de guardarnos sin caída? ¿Quién es capaz de presentarnos sin mancha? – “Dios nuestro Salvador.”

¿Cuál es nuestra parte? – “Darle a El gloria, majestad, dominio y poder, ahora y para siempre.”

Santificación no es algo que hacemos, sino lo que Jesus hace en nosotros. Nuestro trabajo es sencillamente creer y confiar en El. Podemos vivir vidas santas, pero no en nuestras propias fuerzas. La santificación es la vida de Jesus en nosotros.

LA VIDA DE JESUS FUNCIONA!

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por: Peter Youngren

As founder of World Impact Ministries, Celebration Bible College, Way of Peace and the Celebration Churches in Toronto, Hamilton and Niagara, Canada, Peter is committed to equipping believers to fulfill their purpose before the return of Jesus Christ.

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